1.907 relojes para "

Tudor

"
1 - 30 de 1.907 resultados
Vista
Ordenar por

En Chrono24 encontrará en total 1.024 relojes nuevos Tudor y 806 relojes Tudor de segunda mano.

Tudor: Alto rendimiento en armonía con la elegancia

Durante más de 70 años, Tudor ha aprovechado el Know-How de Rolex para crear relojes que se distinguen por su fiabilidad, resistencia y elegancia. Actualmente, la marca desarrolla sus propios calibres y se presenta en el sector con una imagen propia.

A mediados del siglo XX, Hans Wilsdorf, fundador de Rolex, estudió la idea de fabricar relojes más asequibles que a la vez ofrecieran la misma fiabilidad de un Rolex. Por este motivo, fundó oficialmente la empresa Montres Tudor S. A. en el año 1946. El nombre de la marca, inspirado en la Casa de Tudor que gobernó el Reino de Inglaterra entre los años 1485 y 1603, eligió el emblema heráldico de la Rosa Inglesa que enmarcó en un escudo para simbolizar la unión de la belleza y la robustez de los relojes de la marca.
Estas características se convirtieron en los valores de la casa que actualmente distingue a sus colecciones. El amplio catálogo de Tudor, ofrece relojes de hombre y de mujer en un total de nueve colecciones: Heritage, Grantour, Fastrider, North Flag, Pelagos, Style, Clair de Rose, Glamour y Classic. Desde relojes deportivos y cronógrafos con función de cronómetro, hasta modelos con diseños vintage, clásicos, o elegantes, la variada selección de pieza satisface las exigencias y los gustos de los amantes de la alta relojería. Cabe destacar que, desde el año 2015, Tudor emprendió un nueva etapa fabricando sus propios calibres alojados en los modelos North Flag y Pelagos. Con este cambio de rumbo, la casa suiza buscó invertir más en desarrollo e innovación, reorientando su estrategia, independizándose y renunciando a equipar sus piezas con calibres ETA, el fabricante más grande de movimientos del sector perteneciente al Grupo Swatch.

La colección Heritage: La reinterpretación del pasado

La colección Heritage se caracteriza por presentar un diseño de inspiración vintage. Estos relojes se sumergen en el tiempo para rescatar y homenajear los elementos más característicos de los icónicos relojes del siglo XX. Por ejemplo, el reloj de buceo Black Bay se asemeja al Tudor Submariner de 1954, cuyos elementos distintivos de la versión reinterpretada otorgan una innegable personalidad, y se distinguen por presentar una esfera arqueada con una corona roscada de gran tamaño —conocida por los aficionados como "Big Crown"— sin protección. También ofrece un bisel unidireccional en los colores negro, burdeos, y el emblemático azul conocido como "Midnight Blue". Para vestir el diver, Tudor ha elegido un brazalete de acero inoxidable o una correa de cuero envejecido. Por supuesto, la casa ofrece una caja hermética hasta 200 m en cuyo interior aloja el calibre 2824 de ETA que late a 28 800 alternancias por hora (a/h) con una reserva de marcha de 38 horas.
Los cronógrafos de la colección Heritage presentan características estrechamente vinculadas a los deportes de motor. En el año 1970, Tudor presentó sus primeros cronógrafos conocidos como Oysterdate, pero no fue la única casa en lanzar modelos deportivos en aquella época. Marcas como Omega y TAG Heuer ya habían ganado terreno en el ámbito del automovilismo profesional con los modelos Speedmaster y Carrera. Actualmente, la colección Heritage Chrono aúna una estética clásica con elementos modernos. El color naranja plasmado en el segundero, junto con los índices para los minutos alrededor de la esfera, son los elementos más sobresalientes de este reloj. Aloja un calibre ETA 2892, y ofrece un segundero pequeño a las tres, un totalizador de 45 minutos a las nueve, y un calendario posicionado a las seis. Asimismo, el cierre de la correa de textil se distingue por cautivar con una hebilla inspirada en los cierres del cinturón de seguridad de los coches de carreras. Opcionalmente, Tudor ofrece un brazalete fabricado en acero inoxidable, así como modelos con biseles, realces en la esfera, y subesferas de color azul.
Los modelos Heritage Ranger retornan a los orígenes de la historia de la casa y se inspiran en uno de los modelos más emblemáticos presentado en el año 1967, el «Tudor Oyster Prince Ranger». Esta simbólica colección rinde un homenaje a los pioneros de la expedición polar de la Royal Navy británica realizadas en 1952 en Groenlandia. Tudor participó en este gran proyecto proporcionando 26 ejemplares del Oyster Prince Ranger a los exploradores para la expedición. En la nueva colección, Tudor presenta relojes de tres agujas con una legibilidad excepcional gracias a los índices y agujas luminiscentes. Su caja satinada fabricada en acero inoxidable, mide 41 mm de diámetro y plasma el nombre de la marca con su legendario logotipo sobre una esfera de color negro mate protegida con un cristal de zafiro abombado que otorga ese toque vintage único. También ofrece una resistencia al agua de 150 m y alberga el calibre ETA 2824. En cuanto a los brazaletes y las correas, Tudor apuesta por una amplia gama de materiales como el acero inoxidable, el cuero o la tela con estampado tipo camuflaje. Asimismo cautiva con sublimes correas vintage de cuero tipo «bund trench» o "trinchera" con un cierre en acabado satinado que refuerzan la imagen de robustez, durabilidad y fiabilidad de la marca.
Otra línea de la colección Heritage es la «Tudor Heritage Advisor». Sus relojes con función de despertador son la versión más moderna del modelo original lanzado en el año 1957. Entre sus principales características destacan las dos coronas roscadas al lado derecho de la carrura que permiten ajustar la hora y el despertador. El pulsador posicionado a la izquierda de la caja se encarga de la puesta en marcha del despertador, y la ventana a las nueve horas indica si la alarma está activada o desactivada. Adicionalmente, los Heritage Advisor presentan un indicador de reserva de marcha posicionado a las tres y un calendario con aguja a las seis. Tudor, ofrece brazaletes de acero o correas fabricadas en tela o cuero de aligátor. En su interior se aloja el calibre automático 2892 con un módulo adicional para la función de despertador.

Calibre de manufactura en los Tudor más deportivos

Tudor ofrece dos colecciones deportivas que alojan calibres de manufactura: Pelagos y North Flag. Sobre todo la línea North Flag, conocida por incluir auténticos "instrumentos científicos", se distingue por ser capaz de soportar condiciones extremas en las regiones más frías del planeta. ¡Una verdadera hazaña digna de elogiar! La característica más sobresaliente de estos cronómetros de tres agujas se encuentra en su ADN, para ser más exactos, en el calibre de manufactura MT5621 de Tudor. Este movimiento automático certificado por el Control Oficial suizo de Cronómetros (COSC) ofrece alta precisión. Asimismo, dispone de un ajuste rápido de la fecha con un calendario posicionado a las tres, y una espiral de silicio que asegura una alta resistencia al magnetismo. El calibre cuenta con 33,8 mm de diámetro, 6,5 mm de altura, y un volante que oscila a 28 800 a/h (4 Hz). Su asombrosa autonomía de 70 horas, se puede controlar a través del indicador de marcha posicionado a las nueve. Por último, Tudor utiliza por primera vez el cristal de zafiro para proteger el fondo del reloj que deja vislumbrar algunas piezas de su movimiento.
El diseño sobrio del North Flag presenta una caja con acabado satinado que remite a la pulida perfección de un instrumento técnico. El bisel, también satinado, se compone de dos elementos: cerámica mate alrededor y acero inoxidable en la parte superior. La esfera ofrece una clara disposición de los elementos en la esfera negra que destacan por lucir las agujas y los índices luminiscentes.
El reloj de buceo Pelagos, es el segundo modelo de la casa equipado con un calibre de manufactura Tudor. Disponible en color negro o azul con tres agujas, este diver ofrece la asombrosa resistencia a la profundidad de 500 m, y posee una válvula de escape de helio situada al lado izquierdo de la carrura. De esta manera, el reloj no se ve afectado por la sobrepresión al realizar buceo de saturación. El motor alojado en el interior del Pelagos es el calibre automático MT5612 que dispone de un certificado cronométrico COSC y, a diferencia del MT5621, no cuenta con un indicador para la reserva de marcha. La caja fabricada en titanio con acabado satinado es particularmente ligera y altamente resistente a los arañazos. Una de las características más destacables de este reloj es su bisel giratorio unidireccional con un disco de cerámica mate y una escala graduada con una sustancia luminiscente de color blanco. Esta particularidad, poco habitual en este tipo de relojes, no solo ofrece luminiscencia en la marca del cero. Tudor también reviste los índices y marcadores de la esfera con acabado fluorescente para una óptima legibilidad. Otra de las particularidades más destacables del Pelagos es su brazalete de titanio con cierre desplegable fabricado en acero inoxidable y provisto de un mecanismo autoajustable desarrollado y patentado por Tudor que permite adaptarlo durante las inmersiones. Incluso la versión con correa de caucho ofrece un sistema de alargamiento.

Fastrider y Grantour: cronógrafos de vanguardia

La colección de cronógrafos Fastrider se ha desarrollado en colaboración con el prestigioso fabricante italiano de motocicletas Ducati. El diseño inspirado en la Ducati Scrambler, presenta simbólicas esferas en los colores amarillo, rojo o verde oliva. En sí, estos relojes ofrecen una estética juvenil y desenfadada, sin embargo, en el interior se esconde el know-how de la relojería suiza con el calibre Valjoux 7753. Este movimiento ofrece una reserva de marcha de 46 horas, un calendario posicionado entre las cuatro y las cinco, así como subesferas posicionadas a las nueve para el pequeño segundero, a las seis para el totalizador de 12 horas, y a las tres para el contador de 30 minutos. La carrura monobloque con acabado satinado presenta 42 mm de diámetro, además de una corona y un fondo roscados. El Fastrider cuenta con una resistencia al agua de hasta 150 m y un bisel con una escala taquimétrica. Asimismo, luce una correa de cuero o de caucho con un cierre desplegable de seguridad.
En el modelo Fastrider Black Shield, como su nombre lo indica, impera la sobriedad del negro mate. Tudor apuesta por la cerámica para fabricar la caja monobloque del reloj que ofrece robustez y ligereza a la vez. La casa ginebrina presenta tres versiones de este cronógrafo de gran carácter que se distinguen entre sí por el color rojo, blanco o beige de los índices y las agujas. Este último modelo no solo ofrece el tono beige plasmado sutilmente en la esfera, sino también en la correa de cuero Alcántara con costuras de color negro. Las otras dos versiones lucen una correa de caucho o de cuero con costuras en rojo o negro alternativamente. En el interior de este imponente reloj se aloja el calibre Valjoux 7753.
Tudor también ofrece relojes con función de cronógrafo en la colección Grantour. Con cajas pulidas de 42 mm, estas piezas se caracterizan por lucir materiales como el acero inoxidable o versiones bicolor que combinan de nuevo el acero con el oro rosa de 18 quilates. Estos relojes cautivan especialmente con su función de cronógrafo flyback que se controla a través del pulsador con bloqueo posicionado a las cuatro. El calibre ETA 2892 da vida al cronógrafo con función flyback, mientras que el Valjoux 7753 se aloja en la versión sin flyback. El calibre automático 2824 se encuentra en el modelo de tres agujas. Asimismo, la casa suiza ofrece una amplia gama de materiales para vestir las correas y brazaletes de los Grantour: desde el acero inoxidable pulido hasta correas de cuero con perforaciones y cierres desplegable de seguridad.

Tudor: estilo, elegancia y glamour

La colecciones Style, Classic, Glamour y Clair de Rose aúnan la belleza con la funcionalidad en piezas exquisitamente diseñadas. El calibre automático ETA es el encargado de proporcionar la fiabilidad y eficiencia a los modelos de tres agujas. Respecto a la estética, estas cuatro líneas son las más clásicas y elegantes de la casa Tudor que, de alguna manera, se asemejan a la sofisticación de los Rolex. Sin ir más lejos, el modelo Date-Day de las colecciones Glamour y Classic parece una réplica del emblemático modelo Day-Date de Rolex. Incluso las cajas en forma de cojín comparten una sorprendente semejanza con las Oyster de la compañía matriz. Tudor, ofrece su modelo Day-Date con calendario a las tres, y una ventana para la fecha de visualización completa posicionada a las doce. Asimismo, presenta versiones bicolor fabricadas en acero y oro amarillo de 18 quilates que lucen diamantes engastados en los índices de la esfera.
Especialmente dirigida al público femenino, la colección Clair de Rose deslumbra con cajas de acero inoxidable pulido de 26 mm de diámetro. Muy elegantes y delicados, estos relojes realzan su belleza con detalles como un segundero en forma de Rosa Tudor sobre una esfera de nácar. Entre otros sutiles modelos, destacan versiones de dos colores con oro amarillo de 18 quilates.
Por otro lado, la colección Style ofrece relojes tanto para el público femenino como para el masculino que se caracterizan por ofrecer una estética atemporal y clásica utilizando principalmente el acero inoxidable y versiones bicolor de oro amarillo. Las esferas lacadas con una clara disposición y un grafismo muy sofisticado cautivan a los amantes de los relojes con tonos champán, plateado e iridiscentes sin dejar de lado el clásico color negro. Tudor presenta una amplia selección de cajas satinadas y pulidas de 28, 34, 38 o 41 mm de diámetro según la versión.

La unión de la estética con la precisión

Durante más de siete décadas, Tudor —la "hermana menor" de Rolex— fabrica relojes que aúnan la robustez y la elegancia en una sola pieza de joyería. Muy pocas marcas suizas han sido capaces de triunfar ofreciendo relojes resistentes, fiables, y precisos a precios mucho más competitivos para el mercado. Desde sus inicios, la marca ha demostrado su talante y sus ganas de revolucionar el sector con campañas de marketing poco convencionales. En la década de los cincuenta, Tudor conquistó al público con anuncios publicitarios en los que los trabajadores realizaban trabajos pesados luciendo relojes robustos construidos para triunfar. Los Tudor viajaron al círculo polar ártico, descendieron a las minas ceñidos a las muñecas de los mineros, e incluso fue posible verlos trabajando en las carreteras taladrando el asfalto con martillos neumáticos. La experiencia y el know-how de Rolex estuvieron vinculados a Tudor durante mucho tiempo. Por ejemplo, los modelos Oyster Prince alojaron rotores Perpetual fabricados por Rolex. En los años cincuenta, este mecanismo de cuerda automática por rotor libre era de uso exclusivo para Rolex y Tudor. Actualmente, ambas empresas ginebrinas pertenecen en su mayoría a la fundación Hans Wilsdorf.

Principales modelos de Tudor
Heritage | Submariner | Pelagos | Prince Oysterdate | Fastrider | Grantour