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Omega: la alta precisión que ha conquistado la tierra y el espacio

Sin lugar a duda, Omega es una de las marcas más prestigiosas a nivel mundial. Esta casa relojera originaria de la población suiza de Bienne fabrica verdaderas obras de arte y lujo que se caracterizan por su alta precisión e innumerables funcionalidades.

Lo más destacado de Omega

  • Speedmaster Professional: el prestigioso "Moonwatch"
  • Reloj de buceo Seamaster: resistente al agua hasta 1200 m (120 bares)
  • De Ville y Constellation: modelos elegantes y clásicos
  • Escape Co-Axial: reduce la fricción y es resistente a las perturbaciones
  • Seamaster Aqua Terra >15.000 Gauss: alta resistencia magnética

Tradición e innovación

Fundada en el siglo XIX, Omega es una marca pionera en la fabricación de relojes de pulsera de gran prestigio a nivel mundial. Por ejemplo, el Speedmaster Professional acompañó a los astronautas en su primer viaje a la Luna en verano de 1969. Este modelo elegido por la NASA se sometió a numerosas pruebas antes de convertirse en el reloj oficial de la misión. Sin embargo, esta es no la única pieza icónica de la casa. Durante más de sesenta años, buzos profesionales y aficionados han confiado en las prestaciones del Seamaster. Este modelo no solo ha triunfado bajo el agua, también ha conquistado la gran pantalla de la mano del agente secreto más famoso de Hollywood, James Bond.
Además de ofrecer modelos técnicamente complejos, Omega también produce relojes clásicos y elegantes como el De Ville, el Constellation y el Globemaser. Los materiales de alta calidad como el oro rojo y amarillo acentúan el carácter lujoso de estos modelos.
En el ámbito de la técnica relojera, Omega destaca por la creación del escape Co-Axial. En colaboración con el Instituto Federal de Meteorología Suizo (METAS), la marca desarrolló su propio sello de calidad que certifica la eficacia de los relojes expuestos a 15 000 gauss.

Relojes Omega: asesoramiento de compra

Para aquellos que buscan un reloj de alta calidad, Omega es sin duda una de las casas a tener en cuenta. La marca ha sido y es actualmente sinónimo de excelencia relojera.
Esta firma resulta especialmente atractiva para los amantes de los relojes mecánicos que aprecian la alta tecnicidad y el legado histórico de las piezas. Sobre todo la colección Speedmaster, que presenta una amplia selección de modelos: desde cronógrafos de carreras de la década de los cincuenta hasta ejemplares diseñados para el ámbito de la aviación, pasando por los relojes profesionales creados para el programa Apolo y la industria aeroespacial. Sin lugar a duda, el modelo estrella de la colección es el legendario "Moonwatch". Este Speedmaster Professional con referencia 311.30.42.30.01.005 es uno de los relojes más parecidos al modelo original que acompañó la misión tripulada a la Luna. Su precio oscila entre los 3000 y los 4000 euros. Las piezas de colección de los años sesenta se encuentran en el mercado a partir de los 20 000 euros.
El modelo original presenta un cristal mineral denominado por la casa como cristal Hesalit. En aquel entonces no existía el cristal de zafiro como tal. Actualmente este cristal mineral o Plexiglas ofrece algunas ventajas frente a otros materiales: no se astilla tras una rotura, los arañazos pueden pulirse con facilidad, y su precio a la hora de cambiar una pieza es mucho más asequible. De hecho, si desea adquirir una pieza similar al modelo original, debe buscar los ejemplares dotados de un cristal Hesalit. Por último cabe repetir que, los modelos equipados con un cristal de zafiro ofrecen una alta resistencia a los arañazos.
El Moonwatch es un reloj con un alto grado de revalorización. Sin ir más lejos, los modelos de 1967 se vendieron en el año 1999 a 900 euros. Actualmente, el precio de uno de estos relojes en su estado original alcanza los 6000 o 7000 euros.
El Omega Seamaster se valora en el rango de las grandes cifras. Los Seamaster 300 de platino —y sin uso— cuestan alrededor de 40 000 euros. Sin embargo, el precio de los relojes de esta colección se ajusta en función del modelo. Los diver adecuadamente conservados del año 1960 se encuentran en el mercado a partir de los 500 y 600 euros. Si prefiere un Seamaster con un alto grado de hermeticidad, los modelos Planet Ocean y Ploprof son los indicados para usted. Por último, para los coleccionistas es importante tener en cuenta que, la colección Omega Seamaster ofrece la selección más amplia del catálogo. Sin embargo, los relojes de la colección Speedmaster Professional son los más deseados.
El oro y los diamantes subrayan el carácter lujoso de la línea Constellation. Para adquirir uno de estos relojes de pulsera de hombre y de mujer debe desembolsar entre 20 000 y 30 000 euros. Sin embargo, también existen grandes diferencias de precio. Los modelos vintage de acero inoxidable se venden por 500 o 600 euros. En este rango también se encuentran algunos ejemplares de la colección De Ville. No obstante, existen moedelos de platino y con un Tourbillon que alcanzan precios de seis cifras.

Información de compra

  • Los precios oscilan entre las tres y las seis cifras (euros)
  • Amplia selección de relojes vintage y modelos Seamaster
  • Materiales lujosos como el platino, el oro o los diamantes que revalorizan constantemente las piezas
  • Calibre 321 y 861 en el Speedmaster
  • Ediciones limitadas como el Speedmaster Professional Snoopy o Spectre

El primer reloj que viajó a la Luna

Una de las creaciones más reconocidas de la casa Omega es el modelo Speedmaster. Este famoso reloj de pulsera acompañó a los astronautas estadounidenses el 21 de julio de 1969 en la primera misión a la Luna. Para elegir el reloj que acompañaría a la tribulación en su misión, la NASA realizó rigurosas pruebas con un grupo de relojes mecánicos fabricados por prestigiosas marcas. Solo el Omega Speedmaster fue capaz de soportar las extremas condiciones de calor, frío, aceleración, vibraciones, y altas presiones requeridas por la administración espacial norteamericana. Pocos años atrás, antes de poner en marcha la misión a la luna, la NASA ya había apostado por el Speedmaster para el programa Gemini. En el año 1970, este afamado reloj demostró su magnífico funcionamiento salvando la misión del Apolo 13 de una potencial catástrofe. La alta precisión del Speedmaster permitió que la tripulación de astronautas cronometrara de manera exacta los 14 segundos necesarios para medir el tiempo de funcionamiento de los cohetes y, en una maniobra crítica, pudieran volver a la tierra sanos y salvos.

Seamaster: diseñado para sumergirse a 1200 metros de profundidad

En un abrir y cerrar de ojos, Omega baja del espacio sideral y se sumerge en la profundidad de la vida submarina con el modelo Seamaster. Junto con los relojes Blancpain Fifty Fathoms y Rolex Submariner, el Seamaster constituye la alianza de los tres relojes de buceo suizos más prestigiosos del mercado. Omega presentó esta colección en el año 1947 con el fin de ofrecer una serie de relojes para hombre con un mayor grado de resistencia al agua. Desde entonces, la casa suiza no ha dejado de trabajar para mejorar y perfeccionar las funciones de esta pieza. A día de hoy, Omega ofrece una amplia gama de este modelo con versiones mecánicas o con un movimiento de cuarzo. Cabe destacar que esta casa relojera también ha desarrollado modelos específicos para satisfacer las necesidades más exigentes de los buzos profesionales. Algunos de estos incluyen una válvula de helio para compensar la presión, como por ejemplo el Ploprof 1200 M que soporta una presión de 120 bar (1200 m de profundidad).

Omega Constellation: elegancia masculina clásica

Con el lanzamiento en 1952 de la colección Constellation, Omega prestó menos atención a la técnica, como hizo en la serie Speedmaster y Seamaster, y se centró en presentar una gama de relojes de estética elegante y clásica. Sin embargo, a lo largo de una década realizó algunos cambios a la colección original. En los años ochenta decidió acoplar un bisel fijo y plasmar números romanos en las esferas de algunos modelos de dicha colección. Además, integró en el bisel leves relieves icónicos a las tres y las nueve horas, conocidos como "griffes" o "garras". La renovación del diseño también vino acompañada de novedades en el interior de estos relojes: comenzaron a alojar un mecanismo de cuarzo de la más alta calidad. Entre las particularidades de esta colección, cabe destacar que el «Marine Chronometer», conocido como el reloj de pulsera más preciso del mundo, provino de la línea Constellation. Asimismo, desde el año 1967, la colección incorporó una serie de relojes dirigida exclusivamente a público femenino con lujosos diseños de oro y piedras preciosas.
No obstante, Omega ofrece una línea aún más clásica que la Constellation: «De Ville» satisface las expectativas de aquellos que se dejan cautivar por relojes del estilo de las casas Blancpain o Breguet. Es por ello que en dicha colección es posible encontrar modelos con elementos como números romanos, mecanismo tourbillon, así como cajas fabricadas en oro blanco, amarillo o rosa que confieren ese estilo elegante y clásico. Además, esta serie, que nació en los años sesenta, se caracteriza por engastar diamantes en el bisel de manera exquisita.

Omega: la cronometradora oficial de los Juegos Olímpicos

La historia de esta prestigiosa casa relojera se remonta al año 1848. En aquel entonces, el joven Louis Brandt decidió abrir un taller de ensamblaje de relojes de bolsillo en la población suiza de La Chaux-de-Fonds en el Cantón de Neuchâtel. Este relojero, que trabajaba con otros pequeños proveedores de la zona, logró comercializar sus piezas en países como Italia, Reino Unido, o el territorio escandinavo. Algunos años después, la pequeña empresa relojera, que ya gozaba de gran reputación, pasó a ser dirigida por los hijos de Brandt. Ellos dieron un empujón a la compañía asumiendo la producción propia de los movimiento y trasladaron la sede a Bienne en el Cantón de Berna. Sin embargo, no fue hasta el año 1903 cuando la tercera generación se hizo cargo de la dirección, y el nombre Omega se integró oficialmente en la compañía. En el mismo año, Omega se unió a Tissot para hacer frente a la crisis causada por la Primera Guerra Mundial. Sin perder su identidad, Omega no dejó de abastecer el mercado de los relojes de lujo y Tissot continuó dirigiéndose al sector de la clase media. Algunos años más tarde, con la llegada del cuarzo al mercado relojero, la situación para estas dos casa cambió por completo. El sector se sumergió en una crisis que solo fueron capaces de afrontar con la creación de Grupo Swatch en el año 1983. Actualmente, Omega sigue perteneciendo a este grupo.
Omega ha jugado un papel crucial a lo largo de la historia de la relojería y se ha caracterizado por su espíritu innovador y pionero en el sector. Entre sus primicias técnicas, destaca el primer reloj de pulsera con repetición de minutos lanzado en el año 1906. Una elaboración especialmente compleja para la época. Gracias a su alta precisión demostrada en múltiples ocasiones, Omega se convirtió en el año 1932 en la cronometradora oficial de los Juegos Olímpicos que tuvieron lugar en la ciudad de Los Angeles. Años más tarde, en las olimpiada de Helsinki de 1952, la casa suiza aumentó la precisión de las mediciones introduciendo cronómetros electrónicos.
En los años setenta, Omega sorprendió una vez más lanzando un cronómetro con movimiento de cuarzo. Sin embargo, fue con el calibre 1525 alojado en un cronómetro para la marina francesa que esta casa suiza logró superar la cumbre de la alta precisión. Un producto tan especial, hecho a medida, debía ser tratado con el mismo cuidado y atención con los que fue fabricado. Por ello se entregó en una fina caja de madera con herrajes de latón. Pero lo que no ha dejado de asombrar es que este cronómetro se desviara menos de cinco segundos al año. ¡Una verdadera proeza para aquellos años!

Las características especiales de la casa Omega

  • Desde el 2015 cuenta con un sello de calidad propio ("Officially Certified") desarrollado en colaboración con el Instituto Federal de Meteorología Suizo (METAS)
  • El silicio garantiza una alta resistencia al magnetismo
  • Adicional al catálogo de calibres mecánicos: relojes de cuarzo de última tecnología como el modelo Spacemaster Z-33

Desde reyes hasta políticos y actores: las personalidades que lucieron un Omega

Durante muchos años, Omega ha confiado la producción de sus calibres ETA, el principal fabricante de movimientos del mundo. La marca relojera suiza perfecciona los calibres de esta firma y los comercializa bajo su nombre. Sin embargo, desde el 2007, Omega empezó a fabricar algunos de sus movimientos. En 1999 desarrolló el escape Co-Axial que garantiza una mayor eficacia gracias a la reducción de la fricción en el movimiento. Los primeros modelos en alojar esta innovación técnica fueron los De Ville. El calibre ETA 2892-A2 sirvió de base para albergar el escape Co-Axial. El inglés George Daniels desarrolló la técnica en la década de los setenta. Una innovación relativamente nueva que solo se aloja en los modelos de la casa Omega.
La marca suiza continúa haciendo gala de su inventiva desarrollando en sus pieza una alto grado de resistencia a los campos magnéticos. En octubre de 2013, el modelo Seamaster Aqua Terra marcó el inicio de una nueva generación de relojes con un calibre que desafía el magnetismo de más de 15000 gauss. El resultado de este extraordinario trabajo se debió a la selección de materiales como el silicio, un elemento semiconductor que permitió resolver el problema que siempre ha preocupado a los relojeros: el magnetismo. En el año 2015, esta casa presentó su propio sello de calidad para relojes antimagnéticos.
Omega es, sin lugar a duda, una de las marcas líderes de la relojería mundial. Es por ello que, tanto grandes personajes de la historia, como celebridades de la cultura, han elegido un reloj Omega para lucir en su muñeca. Incluso conocidos personajes de la ficción como el agente secreto James Bond llevaron piezas icónicas en sus películas. Por ejemplo, el modelo Seamaster captó la atención del público de la gran pantalla en la película GoldenEye: el regreso del agente 007 de 1995. También el oceanógrafo francés Jacques-Yves Cousteau puso a prueba un Seamaster en sus expediciones marinas. Otra gran celebridad que no se separaba del Omega Seamaster Calender fue el Rey del Rock, Elvis Presley. Pero no solo las grandes celebridades supieron apreciar la calidad de estos ejemplares únicos. Personalidades históricas como el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy o el líder chino Mao Zedong, eligieron un Omega para llevar en su muñeca. También el líder de la Unión soviética, Michail Gorbatschow, fue visto con un modelo de la serie Constellation. Además no podemos olvidar al actor Tom Hanks, quien luce orgullosamente un Speedmaster Professional como recuerdo de su papel protagonista en la película Apolo 13.

Principales modelos de Omega
Seamaster | Speedmaster | Constellation | De Ville | Genève | Globemaster