Protección al Comprador Garantía de Autenticidad ¿Por qué Chrono24? España  | EUR
Iniciar sesiónIniciar sesión

Relojes mecánicos y discos de vinilo

Jorg Weppelink
14.11.2017
Compartir artículo:
Vintage Omega Speedmaster, Imagen: © Bert Buijsrogge Vintage Omega Speedmaster, Imagen: © Bert Buijsrogge
Jorg Weppelink
14.11.2017

 

Un reloj mecánico es mucho más que un instrumento para saber la hora. Es una muestra de estilo y personalidad, porque, seamos honestos, si sirvieran solo para medir el paso del tiempo, recurriríamos a otras opciones mejores. Lo mismo puede decirse de las personas que escuchan discos de vinilo.

Ahora que el futuro de la música está unido irremediablemente al progreso digital, escuchar música arrastrando una aguja por surcos de vinilo es una opción cuando menos llamativa. Vamos a ver si el paralelismo entre estos dos mundos termina aquí o si hay más similitudes entre ellos.

 

Calidez frente a calidad

Vinyl records

Imagen: istock.com/SergeKa

 

Los puristas del vinilo afirman que escuchar un disco en este formato analógico genera un sonido más cálido, por lo que transmiteuna mejor experiencia. ¿Qué hay de cierto en ello? En realidad no mucho… al menos no teóricamente. La música digital ofrece un rango dinámico más ámplio, lo que significa que la diferencia entre los sonidos más fuertes y suaves es mayor. Por lo tanto, en teoría, el potencial de la música digital para sonar mejor es bastante más elevado.

Pero, ¿eso del “sonido cálido” es un absurdo total? No, en realidad no. Aunque los LP nunca sonarán técnicamente mejor que un CD o un archivo digital de alta resolución, su sonido es uno de los defectos que hacen que la gente los ame tanto. El llamado “sonido más cálido” del vinilo es, de hecho, un efecto de distorsión muy sutil que muchas personas llegan a amar. Este efecto se adapta especialmente a géneros como el jazz y el soul, que se benefician de los sonidos agradables y “cálidos”. Siendo sinceros, es evidente que las cintas analógicas originales no suenan así; suenan más bien como un CD bien masterizado.

¿Significa esto que la gente encuentra atractivo en el vinilo algo que en realidad solo es un defecto? Sí, y ahí es donde el tema se pone interesante. No solo porque la gente cree que el sonido es mejor, algo que es discutible, sino que también la historia de los discos de vinilo hace que la gente abrace este defecto. Esa alteración del sonido los hace imperfectos de una manera real y se convierte en una buena historia, algo que podemos captar y algo con lo que podemos relacionarnos. Los discos de vinilo han vuelto a tener un éxito notable en los últimos años. Los vinilos no solo llegan arropados por su propia historia, vinculada a la autenticidad de la música, sino que también aparecen acompañados de rituales que atraen la atención de la gente. Como resultado, las ventas de vinilo en 2015 fueron las más altas de los últimos 28 años. Está claro que la gente vuelve a sentirse atraída por su encanto.

Con el vinilo, a diferencia de Spotify, Qobuz o Tidal, se genera un verdadero ritual con la música. No solo es posible tocar la música con las manos, sino que también puede elegir la velocidad a la que suena, oler el perfume característico del vinilo, cepillar el polvo de la superficie, encender el tocadiscos, disfrutar de la obra de arte, y leer con comodidad los textos de la cubierta mientras se escucha el álbum. Saltar una pista no es una opción sencilla; hay que escuchar el álbum de principio a fin para experimentar la historia completa que el artista ha creado para emocionar a su público.

 

Lujo mecánico frente a precisión barata

Longines Heritage Chronograph

Longines Heritage Chronograph, Imagen: © Bert Buijsrogge

 

Esa emoción de quien escucha un vinilo se puede aplicar directamente al mundo de los relojes mecánicos. El portador de un reloj mecánico tiene una relación directa con la historia del reloj en cuestión y el relojero que lo creó. Esa conexión es mucho más profunda que la sencilla medida del tiempo. El ritual de poner un reloj, ajustar el tiempo, darle cuerda y usarlo significa que el portador desarrolla una relación directa con el tiempo mismo. Si usted no usa o da cuerda al reloj, deja de decirle qué hora es.

Por supuesto, uno no solo mira su reloj para comprobar el tiempo. ¿Cuántas veces mira usted su reloj simplemente porque usted le gusta miralo? Se puede decir lo mismo de los tocadiscos. Son verdaderas piezas de arte, no solo debido a la técnica, sino también porque resultan muy atractivos. Para disfrutar de relojes y tocadiscos no hace falta tener un gran presupuesto. Al igual que con los relojes, es posible situarse en un presupuesto que va desde un par de cientos de euros a varios cientos de miles de euros. El dinero no tiene que limitar su búsqueda y disfrute de una conexión personal con un gran reloj o tocadiscos.

¿Y a quién le importa si las métricas sugieren que otro reloj es mejor que el suyo? No es la perfección lo que nos define, es la perfección dentro del estándar humano lo que nos define, y la perfección humana viene con defectos. Son precisamente estos defectos los que crean las historias mas hermosas. Como Ken Kesey, autor de Alguien voló sobre el nido del cuco, declaró: “Al infierno con los hechos! ¡Necesitamos historias!”

 

Lea más acerca de los relojes mecánicos y la pasión:

Por qué nos fascinan los relojes mecánicos

¿Por qué nadie necesita un buen reloj, pero todo caballero debe poseer al menos uno?

Artículos seleccionados

01.12.2016 de
Seguir leyendo
30.11.2016 de
Seguir leyendo